Herbert G. «Herb» Brown, presidente de Rotary International 1995-1996, quien se reunió con líderes mundiales para abogar por la vacunación contra la polio y contribuyó a recaudar millones de dólares para combatir esta enfermedad, falleció el 23 de abril a la edad de 100 años.

Socio del Club Rotario de Clearwater, Florida (EE. UU.), ejemplificó el ideal de Rotary de Dar de Sí Antes de Pensar en Sí y soñó con un mundo libre de polio, en paz y donde las personas fueran fieles a su palabra.

Desempeñó diversos cargos en Rotary, incluidos los de director de RI, presidente y fiduciario de La Fundación Rotaria, edecán del presidente, presidente e integrante de comités y gobernador de distrito. También tuvo más de 60 años de asistencia perfecta.

Brown fue un incansable defensor de la erradicación de la polio, sirviendo como presidente del Comité de la Campaña PolioPlus de Estados Unidos en el período 1987-1991. Desempeñó un papel fundamental en la recaudación de más de 125 millones de dólares en Estados Unidos y más de 240 millones de dólares en todo el mundo para ayudar a inmunizar a los niños contra esta enfermedad.

Brown y su esposa, Diane, se reunieron con el Papa Juan Pablo II en Ciudad del Vaticano en 1985 para hacerle llegar información sobre el programa PolioPlus de Rotary. Brown también se reunió con el presidente sudafricano Nelson Mandela poco antes de que África lanzara la campaña Kick Polio Out of Africa, y se reunió con líderes de la India antes de que el país acordara llevar a cabo Jornadas Nacionales de Vacunación. Brown también desempeñó un papel decisivo en la promoción de la financiación aportada por Estados Unidos, reuniéndose con el presidente Bill Clinton en 1995.

Durante la Asamblea Internacional 1995, Brown compartió su visión del mundo que deseaba. Su lema presidencial, «Actúa con Integridad, Sirve con Amor, Trabaja por la Paz», atestiguaba su creencia de que estos sueños eran posibles si Rotary se mantenía fiel a esos valores.

«Las palabras de nuestro tema son palabras de acción y abarcan todos los aspectos y hechos de nuestra historia rotaria», afirmó Brown. «Marcadas por la inspiración y el liderazgo de nuestros grandes expresidentes, es fácil ver que la Integridad, el Servicio, el Amor y la Paz han sido siempre las acciones que han llevado al cumplimiento de los sueños y visiones de Rotary».

El año presidencial de Brown también fue, como dijo en su discurso en la Asamblea Internacional, «un año que marca un hito para Rotary» ya que fue el primero en el que algunas mujeres ocuparon el cargo de gobernadoras de distrito. «La admisión de mujeres en Rotary ha diversificado nuestra organización y la ha hecho más representativa de nuestras comunidades empresariales y profesionales», declaró.

Al margen de Rotary, Brown desplegó una enorme influencia en el mundo empresarial. Tras servir en el ejército de EE.UU. en el período 1943-1945, entró en el negocio familiar de muebles para después ampliarlo. Además, puso en marcha una cadena de farmacias que acabó fusionándose con Eckerd Drugs en Florida. Durante más de 50 años, Brown expandió su negocio inmobiliario por Florida y Luisiana, y fue presidente y director de bancos en ambos estados.

En 1991, Brown fue nombrado Empresario del Año en Florida, Ciudadano del Año en Luisiana y Humanitario del Año en Tampa Bay, Florida. Recibió el Premio Medalla de Plata de la Conferencia Nacional de Judíos y Cristianos. También se desempeñó como presidente de los Boy Scouts en Luisiana y Florida.

Recibió el Premio Dar de Sí Antes de Pensar en Sí de RI, la Citación por Servicio Meritorio de La Fundación Rotaria, el Premio por Servicios Distinguidos, el Premio Pionero de PolioPlus y el Premio al Servicio para Lograr un Mundo sin Polio a nivel internacional.

Le precedión en la muerte su hijo H. Graham Jr y le sobreviven su esposa, Diane; su hija Deborah y su marido, Lee Arnold; su hijo Jared y su esposa, Mary Ellen; su hijo Robert Gregory y su esposa, Karina; su hija Donna McMullen y su pareja Dave Winton; y varios nietos y bisnietos.

— Arnold R. Grahl

1-May-2024
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